Colofón

El hecho concreto —acreditado, confesado y publicado por el propio Maestro Samael— es que nuestra bendita Maestra, la Virgen de la Ley, la Virgen del Tribunal, desposó con un curandero de la sierra, y con paciencia infinita, lo convirtió en un Hierofante Sagrado de Misterios Mayores.

“Hechos son hechos y ante los hechos no queda otro remedio que rendirnos”, según afirma el aforismo, tan citado por el Maestro Samael.

De ninguna manera pretendemos ser irreverentes con nuestras palabras, nunca en nuestro corazón intención alguna de oprobio para nuestro Venerado Maestro Samael.

Por el contrario, al conocer la verdad se nos abre la posibilidad de seguir realmente al Maestro, pues en él dio ejemplo la Sagrada Misericordia del Tribunal de la manera en que un simple ciudadano —como solía decirse a sí mismo el Maestro— se puede convertir en un Hierofante, con la intermediación divina de la esposa-sacerdotisa, Shakti manifestada.

Nuestro Maestro, con el ejemplo de su propia corrección, nos da una verdadera esperanza, ya que acreditó hasta la saciedad que “de la obscuridad nace la luz, del vicio la virtud y la rosa se alimenta del fango de la tierra”.

Sala de Maat

Con su propia vida y hechos comprueba todos los procesos iniciáticos de la Gran Logia Blanca, que pueden elevarnos desde el fango o plomo de la personalidad hasta el oro del espíritu: el mismísimo perfume de la rosa.

Así que, por ningún concepto se busca ofender o menos­preciar en forma alguna al Maestro, cuando comentamos estas debilidades iniciales, pues nosotros las tenemos mucho más sobradas, sino que se exalta la figura de su dignísima esposa, quien supo llevarlo con infinita paciencia a lo largo de un proceso —hecho a base de super-esfuerzos— para que cristaliza­ra dentro de Víctor Manuel Gómez su Real Ser Interior Profundo, Samael Aun Weor, y realizara su Gran Obra.

Gracias al fino trato de su esposa-sacerdotisa, el Abuelo adquirió buena presentación, dejó de tomar, de enamorar a las mujeres, de practicar magia negra...

Dejó de escribir el mencionado “Tratado del portafolios” sobre nigromancia y, contrariamente, escribió “El Matrimonio Perfecto”, “La Revolución de Bel”, “Tratado de Medicina Oculta y Magia Práctica”, “Rosa Ígnea”, “Curso Zodiacal”, etc., por mencionar algunas de las primeras, hasta sus obras póstumas (que son algunas, pues siempre iba mucho más adelante que los editores): “El Sendero Iniciático en los Arcanos del Tarot y Cábala”, “Para los Pocos”, “Antropología Gnóstica”, “Glosario Gnóstico”, “La Revolución de la Dialéctica” y “El Pistis Sophía Develado”.

En fin, una obra prolífica que revela los profundos misterios de la antigüedad, que pone al alcance de la mano el secreto del Gran Arcano, y por tanto, la llave de todos los poderes, otrora secreto irrevelable, impronunciable...

Venerable Maestro Samael

Una obra que el propio Maestro Samael llama “El Quinto Evangelio”, y en verdad que no hubiera podido entregarse sin la intervención de nuestra querida Maestra.

El curandero que llegó de las remotas tierras donde habitan los indígenas de la Sierra Nevada, encontró en su camino a su esposa-sacerdotisa Litelantes, la experta en jinas, la Juez del Karma, la Iniciada que verdaderamente lo inicia, la que apadrina al Maestro para su ingreso en la Gran Cadena que dirige el Gran Iniciador...

La enigmática Maestra Jinas que goza de “conciencia continua”, de “conciencia consciente”, la “Virgen del Tribunal”, preparó y llevó a cabo el advenimiento del Cristo Rojo de Acuario, Hierofante más que Hierofante, Verdadero Avatara, Iniciador de una Nueva Era.